Nos comprometemos
a cumplir los plazos de obra

(y no es una forma de hablar)

Cumplimos los plazos de obra refromas madrid

Hace unos meses, por temas de trabajo, tuve que comprarme un ordenador nuevo y como nos pasa a todos “lo quería para ya”.

Pero en vez de comprar el primero que encontré, lo que hice fue analizar el uso que le iba a dar al ordenador para, sabiendo mis necesidades, poder buscar uno que se ajustase en características, sin fijarme sólo en el precio.

Lo mismo que deberíamos hacer cuando pensamos en reformar nuestra casa ¿Porque quiero reformar la casa? ¿Para mejorarla? ¿para modernizarla? ¿para mantenerla en buen estado? ¿para hacer un uso distinto del actual? ¿para cambiar la decoración? ¿para mejorar su habitabilidad y hacerla energéticamente más eficiente?, etc.

Como yo no entiendo de ordenadores, yo de lo que entiendo es de obras, me propuse a preguntarle a alguien que entendiese y no, no le pregunté a mi cuñado, no porque él no entienda de ordenadores, es programador informático, sino por ser cuñado.

No te lo tomes a mal Fernan, pero ya sabes que los “cuñados” tenemos fama de saber de todo más que nadie y seguir los consejos del cuñado, no siempre ofrece los resultados esperados.

Hablé con Carlos, un amigo, que también es informático y que se dedica a ello desde hace muchos años.

Le expliqué los programas que utilizo normalmente para mi trabajo, programas profesionales para la realización de presupuestos, programas para el diseño en 3D, programas de gestión de mi empresa, acceso a internet, etc. Y con esa información Carlos me dió una lista con las características mínimas que tendría que tener mi ordenador.

Con esto me fui a varias tiendas especializadas en informática, por supuesto ni se me ocurrió buscar ordenadores en tiendas de chinos, ni en milanuncios ni en sitios donde los venden sin factura porque ya sabemos lo que pasa cuando compramos sin factura, luego “reclamale a Rita la cantadora”.

Me dirigí al vendedor y le dije que quería un ordenador con esas características. Y claro, ese ordenador, con esas características específicas, no lo tienen en la tienda esperando a que entres a buscarlo, hay que prepararlo, pero siendo consciente de ello, más que comparar precios, comparé que en las distintas tiendas me ofrecieran las mismas características y en qué plazos me lo podían entregar.

Como en mi sector, vivimos cosas muy similares, es fácil ser coherente y buscar en nuestra vida personal todo lo que, como profesional, quiero ofrecer a mis clientes.

Una empresa seria (sí, ya se que casi todas lo son, pero luego empiezas a fijarte y… muchas no tienen página web, otras no tienen recomendaciones de clientes, otras ni siquiera tienen personal propio, algunas no tienen a su personal debidamente uniformado para que se identifique correctamente, algunos parecen entender menos de obra que tú mismo, etc., ya me entiendes).

Finalmente conseguí el ordenador con las características que necesitaba, en el plazo de entrega que me ofrecieron (sin sorpresas) y a un precio razonablemente bueno.

Pasa lo mismo que con las reformas, puedes encontrarte diferentes empresas que te ofrecen diferentes precios, pero cuando haces balance, todas cojean de alguna pata, por lo tanto deberías elegir a la que mejor encaje en tus necesidades.

En Grupo Piver, por ejemplo, no vamos a fallarte con los plazos, nos comprometemos por contrato en el cumplimiento de los mismos, nuestro personal es propio y siempre va perfectamente identificado con ropa uniformada, es totalmente profesional con muchos años de experiencia realizando su trabajo, ofrecemos un servicio de asesoramiento profesional y personalizado (ofrecido exclusivamente por mí) que ya lo quisieran muchas multinacionales. Y cuando pones en la balanza todas estas ventajas, creeme que el precio pasa a ser algo secundario.

Aunque te parezca increíble
que sepas que
cumplimos los plazos de entrega

(Miguel Ángel Piñeira, Gerente)